RECHINAMIENTO, DESGASTE O APRETAMIENTO DENTARIO

Orientación pacientes ATM

Preste atención a cómo están sus dientes en este momento… ¿los está apretando o rechinando? - ¿Los tiene desgastados?  

Muchas personas lo hacen sin darse cuenta, o se dan cuenta pero creen que es normal. ¡Pues no lo es! El apretar o rechinar los dientes cuando no se está masticando nada es una condición llamada BRUXISMO.

El BRUXISMO es considerado un trastorno involuntario e inconsciente de movimientos caracterizado por el excesivo apretamiento o rechinamiento de los dientes, que puede darse despierto o dormido.  

Esta condición llamada  Bruxismo al principio no es grave, pues muchas personas lo pueden hacer de vez en cuando y nunca darse cuenta. Pero, a largo plazo puede traer serias complicaciones para sus dientes, para su mandíbula, su articulación y su cuerpo en general. Llegando a generar síntomas tan complejos como dolor de cara, dolor de cabeza, de cuello, de oído, trastornos de la ATM, entre otros.

Las primeras señales pueden ser cansancio o fatiga a nivel de la mandíbula al alimentarse, luego ir observando el desgaste de sus dientes a pesar de ingerir dieta suave, este desgaste puede ser en algunos o todos los dientes dependiendo del tipo de trastorno.



¿QUÉ CAUSA EL BRUXISMO?

QUÉ CAUSA EL BRUXISMO


Los estudios sobre BRUXISMO  indican que existen diversos factores que pueden causarlo, entre ellos podemos mencionar: ansiedad, estrés, depresión, alergias, deficiencias nutricionales, maloclusiones, introducción de sustancias extrañas en la boca, trastornos de ATM, drogas, factores genéticos.  

Cualquiera sea la causa, esta condición debe tratarse, pues el bruxismo a medida que se va haciendo crónico, va desgastando progresivamente los dientes, hasta deteriorar todo el sistema, no sólo los erosiona, sino también puede soltar los dientes, cambiarlos de posición, acabar con el nervio, o producir erosiones cervicales.

A pesar de que lo más frecuente es que los pacientes bruxen de noche, no es poco usual que los bruxómanos se sorprendan de día apretando los dientes, sobre todo cuando están tensos o concentrados en algo. 

Cuando se aprieta o rechina los dientes sin ningún objetivo como alimentarse por ejemplo, se considera una PARAFUNCIÓN, pues esta acción no persigue ningún fin funcional, no sirve para nada (ni siquiera para liberar tensiones) y por el contrario produce daño irreversible a las estructuras dentarias, a la articulación y muchas veces se manifiesta con dolor muscular que limita o disminuye la masticación.

La mayoría de las veces el acto de apretar o rechinar de dientes acompaña períodos de estrés o de ansiedad, como una manifestación del cuerpo, así como el colon irritable, los dolores de cabeza, etc. Sin embargo, esto debe estudiarse con detención, también puede ser una manifestación de un Trastornos del Sueño o de una Inestabilidad Oclusal (de los contactos dentarios).

¿CÓMO SABER SI TIENE BRUXISMO?

Algunas personas lo hacen durante el día, y así es más fácil de identificar. Pero como el bruxismo es más común de noche, probablemente haya que hacer un esfuerzo adicional para detectarlo.

  • Durante el día intente hacerse consciente de lo que estás haciendo con los dientes. Cuando esté escribiendo frente a la computadora, conduciendo o caminando, piense por un segundo en qué estás haciendo con los dientes y fíjese. Esa es la mejor forma de darse cuenta si está apretando en los momentos menos esperados, es algo así como descubrirse infraganti.
  • Pregúntele a la persona que duerme con Ud., si hace ruido con los dientes por la noche. Muchas personas con bruxismo, especialmente los niños, rechinan sus dientes con gran fuerza durante las noches y hacen tanto ruido que algunas veces despiertan a su compañero de habitación.
  • Fíjese si siente dolor de dientes, de mandíbula, de cabeza o de oído, con frecuencia, especialmente en las mañanas al despertarse.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO?


Como se mencionó anteriormente, muchas personas aprietan y rechinan sus dientes ocasionalmente, y eso no necesariamente les causa un problema para su salud.

Pero, cuando el bruxismo es severo y prolongado, sí podría traer consecuencias graves. Entre más fuerte se apriete o rechine los dientes, y entre más tiempo dure (meses o hasta años), podría presentar los siguientes problemas:

  • Sensibilidad, dolor y desgaste de los dientes. A largo plazo sus dientes pueden perder el esmalte, picarse, quebrarse (romperse) y aflojarse, y en algunos casos puede llegar a perderlos
  • Trastornos de la Articulación Temporomandibular, es decir, problemas para abrir adecuadamente la mandíbula ya sea para comer o simplemente para hablar o bostezar
  • Retracción de las encías
  • Insomnio
  • Dolor e inflamación de la mandíbula al presionar demasiado sus músculos y tejidos
  • Problemas para comer
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de oído
  • Dolor de la cara



TRATAMIENTO DEL BRUXISMO

El tratamiento del Bruxismo combina tratamiento comportamental, tratamiento farmacológico, tratamiento, tratamiento  de terapia física y fonoaudiológica.

El tratamiento comportamental engloba el retiro de consumo de drogas o bebidas energizantes que contengan cafeína o compuestos similares, medidas de higiene de sueño o tratamiento del apnea (ronquidos), técnicas de relajamiento para el control de la ansiedad.

El tratamiento farmacológico implica la utilización de medicamentos como: relajantes musculares, antidepresivos, analgésicos. Además de aplicaciones locales de anestésicos o toxina botulínica en los músculos de ser necesario. Para esto es importante la Interconsulta con el médico de cabecera.

El tratamiento odontológico implica el uso de diversas técnicas para lograr la relajación de los músculos masticatorios (férulas ortopédicas), estabilización de la postura mandibular (aparatos ortopédicos  funcionales), equilibrio de la función masticatoria (rehabilitación neuro oclusal) y cuidado de los dientes (guardas o férulas completas).

Por último el tratamiento de terapia física y fonoaudiológica va dirigido al tratamiento de espasmos musculares involuntarios (distonias, discinesias o tics) y de estabilización del sistema cráneo cervical y corporal de ser necesario.
Si cree o sabe que tiene bruxismo, no espere más y visite al especialista, para que lo ayude a encontrar una solución rápida y evitar mayores daños.



RECOMENDACIONES

Existen algunas formas de evitar que apriete los dientes y le cause daño a largo plazo. Estos consejos lo pueden ayudar:

  • Evite abusar del alcohol, ya que el bruxismo tiende a intensificarse cuando lo consumen.
  • No muerda lapiceros, lápices ni nada que no sea comida. Tampoco coma chicle o goma de mascar todo el tiempo, porque de esa forma estás acostumbrando a su mandíbula y a sus dientes a que tienen que estar mascando con frecuencia.
  • Evita el consumo de alimentos y bebidas que contengan cafeína, ya que pueden estimular a sus músculos porque producen adrenalina. Algunos ejemplos de estos alimentos incluyen: el chocolate, el café y las sodas.
  • Procure tomar consciencia de cuándo está apretando los dientes. Cuando se dé cuenta que lo está haciendo, relaje la mandíbula y ponga su lengua detrás de ”los dientes de conejos” para relajar los músculos.
  • Si el bruxismo se presenta durante la noche, practique técnicas de relajación antes de irse a dormir. Puede tomar un baño caliente, respirar y masajearse suavemente las mandíbulas (justo donde se unen, cerca del oído) con un paño mojado con agua tibia.

Si sigue estos consejos, puede disminuir los daños. Es bueno recordar que el bruxismo en la mayoría de los adultos tiene orígenes o causas psicológicas. El estrés, la ansiedad, nivel de agresividad, hiperactividad o si es muy competitivo, influyen en que su mandíbula y otras partes de tu cuerpo se pongan tensas.

El bruxismo en niños ha sido atribuido a todo tipo de trastornos, desde situaciones de estrés emocional, hasta alergias, deficiencias nutricionales, posición al dormir y típicamente a parásitos, aunque la relación causa-efecto es inexistente.
Aunque las estadísticas son difíciles porque o bien muchas personas no se dan cuenta de su hábito o lo ocultan por vergüenza. Desde luego para una cuarta parte de la población apretar los dientes parece ser algo habitual. Y es que la sociedad vive en un constante estado de crispación y estrés que se refleja en las mandíbulas de sus ciudadanos. Aunque esto les produzca, a la larga, dolor.